En septiembre de 2008 un grupo de trabajadores de la empresa contratista PROMET, que laboraba para la mandante CODELCO NORTE en la ciudad de Calama, decide organizarse sindicalmente para poder hacer valer su trabajo y sus derechos.
Los primeros intentos fracasan porque el Sindicato Nacional de Montaje Industrial, SINAMI, condiciona su afiliación a la suscripción de un convenio con la empresa que estaba muy lejos de sus objetivos de hacer valer su trabajo y sus derechos, en otras palabras, el SINAMI estaba vendido a la empresa y no era un instrumento útil para los intereses de los trabajadores. Por otro lado, en la empresa Promet Servicios S. A. asociada al RUT 96853940-K, existía un sindicato de empresa con el cual no existía contacto y en la práctica era imposible iniciar un proceso de negociación con ellos producto de esta falta de acercamiento hacia estos trabajadores que laboraban en Calama.
Por esta razón, el 4 de diciembre de 2008 un total de 25 trabajadores de la empresa PROMET y una compañera que laboraba en la Fundación para la Superación de la Pobreza, constituyeron el Sindicato Interempresa de Faeneros de Chile, SINTRAF, eligiendo a Hernán Saldivia Torres como presidente, Segundo Belmar Garrido, como secretario y Solange González Henote, como tesorera.
Luego que el acta de constitución del Sindicato fue depositada en la Inspección Provincial del Trabajo de Calama y se le comunicó a la empresa la existencia de este nuevo sindicato, la reacción empresarial no se hizo esperar, en primer lugar cuestionaron la legalidad de la constitución de este sindicato, y en segundo lugar procedieron a despedir a los dirigentes sindicales y a quienes ellos supusieron que habrían sido los “intigadores” de esta organización sindical.
De esta forma se inició un juicio contra la empresa por vulneración a los derechos fundamentales, y también se inició una nueva etapa para el Sindicato. Porque ahora sus fundadores están repartidos en distintas empresas mineras y faeneras del país, en incluso algunos trabajando en el extranjero, pero no se ha renunciado al derecho de seguir luchando por los derechos de los trabajadores, lo que implica el desafío de fortalecer la organización sindical con nuevos socios y socias y esperar el momento propicio para fortalecerse en alguna empresa y comenzar de nuevo a luchar, una lucha que implica ni más ni menos que revertir la actual situación de empobrecimiento y desigualdad social en nuestro país.
Estamos en una faena en puerto Montt trabajando en la planta cemento melón por la empresa puma estamos sin sindicato y no tenemos apollo dela jefatura y nesecitamos el apollo de ustedes por favor
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